martes, 13 de agosto de 2013

La Marimba, Parte 1, El Piano Guatemalteco.

La marimba conquista al público norteamericano a principios del siglo pasado Nueva York 1,924

LA MARIMBA
Parte 1

NOTICIA SOBRE LA MARIMBA

En los centros rurales, en todos los pueblos y en los salones de la capital, gustada y amada sin distinción de clases sociales, cantada por nuestros poetas, la marimba es el instrumento músico representativo de Guatemala. Ya sea la primitiva marimba de tecomates que con espontáneo nativismo improvisa sones de la tierra, acompaña y aún dirige las danzas vernáculas, figura como instrumento ritual en ceremonias religiosas; ya sea la marimba simple, de teclado diatónico, que ameniza todos los actos provincianos; ya la marimba grande y cuache, que algunos han llamado piano nacional, que señorea nuestras fiestas cívicas y sociales; la marimba canta y llora con el guatemalteco y, sin perder nada de su valor folklórico, puede considerarse actualmente como el instrumento músico más perfecto que América haya dado al mundo.

Por falta de una investigación específica y exhaustiva sigue siendo un problema el orígen del instrumento, aparte de gran confusionismo respecto al nombre y descripción de toda una familia de instrumentos ideófonos, de percusión, idénticos o similares a la marimba; tampoco existe una cronología exacta, ni una delimitación geográfica puntual acerca de su uso. Agotando las fuentes que tuvimos a nuestro alcance, se plantean diversas teorías; la marimba fue importada de África y adaptada y perfeccionada en Centroamérica; la marimba es un instrumento autóctono americana y su cuna se localiza en el altiplano occidental de Guatemala y en Chiapas, por la época en que este Estado mexicano formaba parte del reino de Guatemala; la marimba se forma en África, en forma de rudimentario y tosco xilófono, fue perfeccionada por los malayos en época prehistórica y difundida por este, a través del océano Índico hacia el África, en la región de Zambeze; por otro rumbo, hacia el sudeste asiático; finalmente hay quienes opinan con cauteloso eclecticismo: pudo ser inventada en África y en América sin forzosa relación, como ocurre con el tambor y, muy particularmente, con el de hendidura, de lengüetas vibrátiles, que algunos suponen antecedente de la marimba.

EL PIANO GUATEMALTECO

Se ha dado a la marimba el nombre de piano nacional, aunque no sea un instrumento cordófono, porque se perfeccionó y aumentó su antiguo teclado copiando el piano, para abarcar la escala cromática y poder ejecutar toda clase de música.

Consta de una serie de teclas de madera oblongas y delgadas, dispuestas horizontalmente de mayor a menor y honradas a todo lo ancho en sus dos extremos; van ensartadas en hilera, por ambos orificios, en sendos cordones, los cuales van sujetos por extremos y se mantienen tirantes. Debajo de cada tecla, ajustados al caballete que sostiene el teclado van sendos cajones o caja de resonancia, como paralelepípedos de madera, con una boca superior cuadrangular y recogida en sus bordes, ensanchandose la caja hacia abajo y reduciéndose de nuevo en el extremo inferior, hasta cerrarse en forma piramidal; en su cara interior -que da hacia el lado en que tocan los marimberos- y en la parte inferior, están horadados circularmente los cajones, por un orificio que se tapa con una membrana delgada, vibrátil, sujeto por un anillo de cera toral, membrana que al vibrar el aire en los cajones da a las notas una modulación característica que se llama charleo. El bastidor de la marimba, que en menor grado sirve también como caja de resonancia, va asentado sobre seis patas de madera, en dos filas, de tres cada una, ligadas por trabesaños. Con la marimba grande que tiene por lo regular 45 teclas para las notas naturales y 33 para los sostenidos, se toca conjuntamente una marimba pequeña llamada tenor (también se le dice tiple y requino), con 34 teclas para las notas naturales y 25 para los sostenidos.

La percusión se obtiene por medio de las baquetas, palillos delgados y flexibles, que el marimbero agita en cada mano, con ágil movimiento de la muñeca y manteniendo el dedo índice sobre la baqueta para amortiguar discrecionalmente la vibración; en el extremo libre el macillo lleva una cabeza de hule, formada por capas delgadas de dicho material, superpuestas hasta dar el grosor, consistencia y forma apetecidos, variables según el registro a que corresponden las teclas percutidas: de mayor grosor y suaves para los bajos y notas graves; duras y reducidas para los tiples, o voz cantante, aún más para los pícolos; medianas para el centro del instrumento.

Un rápido batir de la baqueta, hiriendo la misma tecla permite al marimbero sostener una nota, con más facilidad que en el piano; y a la vez da gran brío y soltura a los trémolos y trinos que el ejecutante puede prodigar como adorno; ha llamado también la atención la habilidad de los marimberos para repartirse escalas y arpegiaturas que uno deja y toma otro en el mismo registro, sin que se advierta la soldadura; finalmente, se le agregó el contrabajo, o violón  como complemento de la armonía.

David Vela
La Marimba
Editorial "José de Pineda Ibarra"
Ministerio de Educación Pública

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