viernes, 11 de abril de 2014

La Marimba, Parte 2, Construcción de la Marimba

Construcción de la Marimba, Los Hermanos Rosendo Ernesto y Mario Roberto 3ra. generación de constructores.
Foto esQuisses.net

LA MARIMBA
Parte 2

CONSTRUCCIÓN DE LA MARIMBA

No es tarea fácil hacer una marimba y su fabricación constituye una industria especialmente localizada en Guatemala, de donde se exportan a México y al resto de Centroamérica.

Se usa para las teclas una madera preciosa y de gran sonoridad, el hormigo u hormiguillo (Platymiscium dimorphandrum Donn), del que vulgarmente se distinguen dos variedades, el hormigo blanco y el negro. Según nuestro músico Mario Valverde¹, debe emplearse hormigo hembra pues el hormigo macho no raja parejo, por estar lleno de nudos, debiendo las tablillas o teclas ser rajadas a machete y no cortadas con sierra, porque en el segundo caso no soportarían el golpe repetido de las baquetas. Idéntico suministra Kurt Severin²; "Tengo la convicción de que la fabricación de marimbas es uno de los trabajos más difíciles imaginables en el ramo de la construcción de instrumentos musicales pues aparte de la pericia y de la experiencia del operario, se requiere un conocimiento profundo  del material empleado, el que se encuentra en muy pocas o a la vez muy apartadas regiones únicamente. Por ejemplo, para la hechura de las tablillas, el maestro busca en las lejanas montañas de Guatemala la madera del árbol conocido con el nombre de hormigo, la que debe cortarse en cierta estación del año para que sirva a lo que se destina. Su grano o hebra debe ser finísima y recta, y después de cortada la madera, se pone a secar al aire, por lo menos durante dos años antes de que se pueda emplear en la fabricación de tablillas tonales", lo cual se hace ─agrega─ con una azuela famosísima, cuyo golpe debe calcular el maestro para que el grosor se ajuste al sonido, nota y registro que cada una debe ocupar en el instrumento, sin astillarla ni dejarle cualquier otro defecto, so pena de repetir su difícil trabajo. se afina la tablilla a golpes de azuela y luego se pule, raspándola con una concha de mar, hasta que los poros de la madera se cierran de tal modo que el tono logrado no cambie durante muchos años de uso. El doctor Jorge Castañeda Paganini³ dice al respecto: "La tarea de afinar la marimba, sea cuando se construye un instrumento o cuando, según el clima, cambia el tono de los teclados ─baja o sube─, necesitan buen conocimiento de la calidad de la madera que se usa"; rebajando el centro o cualquiera de los extremos de la tecla se cambia su tonalidad, aparte del del recurso ocasional de aditar un pedazo de cera debajo de la tecla para bajar el tono. Algunos hacen las teclas de "granadillo" (Amerimon Granadillo).

Afinando las teclas de una marimba

Las baquetas se fabrican con varillas de huitzicil, (Sandoval escribe huisisil), material empleado antes por los indígenas para sus flechas, duro y flexible, enrollándoles capas de hule (castilloa elástica), hasta dar al masillo el grosor requerido para percutir en los diversos registros de la marimba; también es variable el grado de flexibilidad de las varillas, según se destine a tocar los bajos, el centro o el tiple del instrumento. En el departamento de San Marcos se sacan las baquetas de un árbol llamado palo santo y también guachipilín (Diphysa Rubenoides), cuya ramas delgadas son muy fuertes y flexibles.

No menos laboriosa y delicada es la fabricación de los cajones, con tablillas de cedro o de ciprés muy lisas y pulidas, sin nudos, astilladuras u otros defectos, de forma trapezoidal para ensanchar el cajón hacia su base, la cual se cierra en forma de pirámide invertida; mas también hay cajones que se ensanchan en forma cilíndrica que copian o recuerdan los tecomates de la primitiva marimba, y que algunos llaman pumpos. El largo y diámetro de los cajones va en disminución, de los bajos al tople, como los tubos de un órgano y su recogida boca cuadrangular en la parte superior, queda suspendida por debajo del centro de la tecla correspondiente.

Cajón de marimba

Pero el secreto del sonido característico de la marimba, o charleo, proviene del mush (ombligo en lengua indígena), o sea el orificio practicado cerca de la base de los cajones cubierto por una membrana tensa adherida a los bordes por medio de un anillo de cera. Generalmente se empleó como membrana la corteza macerada de una planta textil vulgarmente llamado cheché, y todavía se usa en las marimbas del departamento de San Marcos; a la fecha la membrana es de tripa de cerdo; según Valverde, de la hembra del cerdo, "pues la del macho es demasiado ordinaria y no produce la misma vibración que es el gran secreto de nuestro instrumento para lograr su resonancia".

La armazón o "mesa" ─como le dicen los marimberos─ que sostiene el teclado y carga las cajas de resonancia, es un mueble muy lujoso, fabricado con maderas finas altamente labradas, a menudo con incrustaciones de otras maderas preciosas; y las patas son artísticamente torneadas; constituyendo el conjunto un alarde de ebanistería.

Armazón de marimba

David Vela
La Marimba
Editorial "José de Pineda Ibarra"
Ministerio de Educación Pública
1962

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